Crónica Íbero C.R – USJ Fénix C.R. (masculino)

Se enfrentaba ayer nuestro joven equipo al primero de la liga, el Fénix, quién demostró porque está arriba de la tabla. Su juego rápido de manos, sus jóvenes pero desequilibrantes jugadores, aprenden muy bien de su primer equipo y eso se nota.

Sin embargo, el Íbero, disputó ayer un encuentro del que salió con la cabeza bien alta. El equipo del ave mitológica nos ensayaba con su juego rápido y abierto, pero los íberos placaban y placaban. Es cierto que nos ganaban metros, es cierto que apenas tuvimos posesión el primer cuarto de hora, pero no era por una mala actitud, simplemente, juegan mejor.

Ayer hubo entrega. Se notó en cuando tuvimos el balón en su zona de 22, quedándonos fuera del lateral a escasos metros del ensayo. Se notó en la melee, mejorada y con más potencia. Se notó en el placaje individual. Y se notó en una segunda parte con el parcial favorable al íbero, en la que el Fénix tan sólo anotó un ensayo, y nosotros anotamos otro, por medio de Iñigo Mendizábal (ayer man of the match), con una perfecta transformación de Barbe, siguiente de la tres cuartos y que se entendió muy bien tanto con el ya mencionado 10, como con los respectivos segundos centros (Christian, que volvía de una lesión en el tobillo, y Mur, que ayer fue reconvertido en tres cuartos). Lástima la pérdida de un posible ensayo poco después del de Iñigo, en una brillante jugada por el cerrado con Pablo Calahorra saliendo de 8, y transmitiendo bien para Román. Este último era otro que volvía a enfundarse la zamarra rojiblanca después de muchos meses y lo hizo de manera muy notable. Correcto en el pase, entendiéndose con el 10, y dándole más gas que al inicio de temporada. Lo mismo que Álvaro, ayer su segundo partido tras la lesión, mejor de forma, y reencontrándose con su importante rol de capitán, adaptándose además muy bien, al puesto de segunda línea.

Al final, un 7-41. Si miramos el resultado, nos debemos quedar con que es mejor que el de la ida (48-5), pero hay que quedarse con el juego y sobre todo con la actitud. El partido de ayer era a la postre para eso, junto con los nuevos cambios en posiciones, que también resultaron favorecedores (el ya nombrado de Mur,  el de Adrián Subías de talona, y el de Víctor Orta, que demostró ayer su capacidad para jugar de uno).

Hoy a descansar, y mañana, a tener ya puesta la mira en el siguiente partido, que será en casa del Universitario, campo que a muchos les trae bonitos recuerdos del rector, y en el que siempre gusta jugar.

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